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    ESPAÑA.- Vaya el Athletic ha estado cuesta arriba, pero el tridente del Barsa se encargó de establecer la diferencia; uno de Suárez, de penalty de Neymar y otro, -el tercero- de falta directa de Messi para continuar en la refriega. Queda claro una cosa, Barça es inestable atrás y con muy pocas ocasiones le marcan goles. En cambio, los azulgrana necesitan fabricarse muchas para marcar. Ha costado mucho aguantar el 3-1 que clasificaba al Barça a pesar del gol de Saborit.. Una vez más, el Athletic se queda en el camino del Rey de Copas.

    Primer tiempo de fútbol azulgrana, el poco que se ha visto, y de un arbitraje escandaloso, otro más. Segundo tiempo en el que los goles y la incertidumbre han dado vida y aire copero a la eliminatoria, con un Athletic obligado a abrirse tras el 1-0 y sobre todo tras el 2-0. Le ha dado vida el gol de Saborit, pero no ha rematado al Barça cuando podía, en unos minutos de desconcierto barcelonista.

    Que Aduriz haya jugado este partido es una indecencia, después de su agresión a Umtiti en la ida. No ha ocurrido de entrada, pero sí en la segunda mitad, cuando Valverde le ha dado entrada para tratar de dar la vuelta a un partido en el que el Barça se había colocado 1-0 y en el que había puesto todo el fútbol que se había visto en el Camp Nou ante un Athletic conservador que se ha encontrado con un refuerzo de lujo.

    En veinte minutos, Gil Manzano ya había dejado claro que el Athletic jugaba con doce. Él era el quinto defensa. Messi recibió la primera tarjeta de visita en la primera jugada, cuando su avance fue interrumpido por detrás en falta sin que el colegiado mostrarse la clara amonestación. Luis Suárez se escapó dos veces, a los dos y a los cinco minutos, con todo el campo por delante. Fuera de juego inexistente las dos veces. Y a los diecisiete, entrada por detrás a Messi en la que no se pitó ni falta. A la primera, Umtiti sí vio tarjeta por falta sobre Balenziaga cortando una contra.

    El atraco estaba en marcha, pero la obra maestra ha sido la anulación de un gol de Luis Suárez a pase de Neymar por supuesto fuera de juego del brasileño en el momento en que Iniesta le ha filtrado el pase entre líneas al brasileño. Estaba, cuanto menos, un metro habilitado. Un escándalo. Desde ese momento, cualquier decisión de Gil ha rozado la provocación: tarjetas perdonadas (no la de Umtiti) y faltas favorables al Athletic siempre que había una duda.

    Hasta que, a diez del descanso, Messi se ha metido entre el bosque del eje de la defensa vasca y ha abierto a Neymar, cuyo centro largo ha sido rematado a la red de volea por Luis Suárez, hasta ese momento poco acertado. Gil Manzano no se ha atrevido a anularlo, básicamente porque no había nada que pudiese alegar.

    El segundo gol rápido del Barça, de penalti clarísimo de Bóveda a Neymar que ha transformado el propio brasileño, hacía presagiar una clasificación cómoda para los azulgrana, pero una internada de Elustondo, recambio de Etxeita en el primer tiempo, ha acabado en centro que ha rematado de cabezazo impecable Saborit, superando en el salto a Sergi Roberto. Con muy poco, el Athletic ha igualado la eliminatoria. Y con demasiado poco al Barça le han hecho nuevamente gol.

    Con Neymar como delantero más activo e Iniesta buscando espacios, el Barça ha pecado de cierta precipitación mientras cercaba a un Athletic que, tras cinco minutos de cierta algarabía atacante, ha levantado un muro ante Gorka en el que se han estrellado tres intentonas de Neymar, Alba y Luis Suárez. Ha sido Messi, de falta directa cometida sobre él mismo, y que valió tarjeta para Beñat, quien haya hecho justicia tras un partido con más tensión que fútbol. Un nuevo lanzamiento magistral y más historia.
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