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    HAMBURGO, ALEMANIA.- La Elbphilharmonie o Filarmónica del Elba, puede ser considerada con méritos propios, como una de las joyas de la arquitectura mundial. La cúpula del edificio recibe el nombre de “Oleaje de Cristal” por su forma inconfundible.

    La fachada cuenta con dos mil 200 elementos de cristal, cada uno de ellos integrado por cuatro placas de ese material. A los 595 elementos de cristal, con valor de unos 72 mil euros (76 mil 105 dólares) cada uno, se les dio forma manual e individual.

    El objetivo es que la fachada de cristal refleje constantemente el río, el cielo y la ciudad de manera tan cambiante como ocurre en la realidad, en el día a día.

    La Elbphilharmonie, que cuenta con 26 pisos y tardó 10 años en quedar lista, rebasó su costo de construcción, presupuestado en un principio en 80 millones de euros (84 millones 562 mil dólares), que se convirtieron en 866 millones de euros (915 millones de dólares).

    Hamburgo es el segundo mayor puerto de entrada de la navegación comercial en Europa y es conocida como la ciudad alemana que tiene más millonarios por kilómetro cuadrado. Por tal motivo, un gasto de este tipo, pudo ser solventado sin problema alguno, máxime cuando 798 millones procedieron de las arcas de la ciudad.

    La realidad es que Hamburgo está extasiado y embriagado con su nueva joya, cuyo mandato es que convierta a la ciudad de las grandes grúas portuarias que descargan decenas de miles de contenedores de los barcos, en una ciudad del arte y la música.

    No en balde, se ha decidido que, a partir de ahora, la Elbphilharmonie será el emblema de la ciudad.

    El edificio no sólo alberga la sala de conciertos filarmónica con una acústica de primer nivel, sino que en los pisos de arriba hay 45 condominios (de precios hasta de 12 millones de euros -12.6 millones de dólares-), un hotel de cinco estrellas, restaurantes, comercios y una plaza en lo más alto para disfrutar del skyline de la ciudad.

    El hotel tiene alberca y gimnasio, y cada suite cuesta un mínimo de 680 euros la noche.

    La fachada de la parte superior del edificio está hecha de placas de cristal de cuarzo que copian el movimiento de las aguas del río y además la reflejan, de manera que cambia según la luz del día.

    La sala donde se tocarán conciertos con orquesta filarmónica tiene dos mil 100 lugares.

    El edificio cuenta además con una sala de conciertos más chica con 550 asientos. En el octavo piso del edificio está la Plaza, a la que podrá subir quien así lo desee, y es de acceso general.

    El concepto de este hermoso edificio, lo podemos atribuir al arquitecto Alexander Gérard, quien desde el principio lo planeó como el futuro emblema de Hamburgo y como “un faro cultural para todos los ciudadanos”. La firma de arquitectos Herzog & Meuron hizo la planeación de la obra, la cual estuvo a cargo de Hochtief, la mayor constructora en Alemania.

    con información de agencias

    jcrh