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    CIUDAD DE MÉXICO,- Mientras la Secretaría de Economía manifiesta un pobre espíritu en torno a la decisión de Ford -por orden de Donald Trump-, en concreto el peso sufrió otro golpe al cotizarse en los mercados por 21.0668 pesos lo que representó una depreciación de la divisa mexicana; 1.6%. El mínimo fue el pasado 11 de noviembre, pocos días del triunfo de Donald Trump, al cotizarse en 20.95 pesos.

    En abril de 2016, Ford dio a conocer su decisión por invertir 1.600 millones de dólares para la construcción de una nueva planta de producción de vehículos compactos en San Luis Potosí, sin embargo la mañana del martes, se canceló, así como los 2,800 puestos de trabajo. Fitch advierte de un impacto en la calificación del estado.

    Ford entonces invertirá 700 millones de dólares para la remodelación de su fábrica en Flat Rock, Michigan para producir vehículos eléctricos y autónomos, con este proyecto la empresa podrá generar 700 empleos. El discurso del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha estado marcado por un fuerte proteccionismo. Fueron numerosos los ataques del republicano contra los planes de inversión de Ford en México.

    La empresa estadounidense había recibido incentivos fiscales por parte del gobierno de San Luis Potosí, entre ellos la eliminación del pago del Impuesto Sobre Nómina (ISN) al 100% durante 10 años, la donación del terreno y la condonación del predial al 100%. La construcción de una espuela de ferrocarril, conexión de energía eléctrica y pozos para agua.

    La nueva planta se construiría en Villa de Reyes, San Luis Potosí, generaría 2,800 empleos directos los próximos cinco años y en ella se produciría el Ford Focus, que ahora será ensamblado en la fábrica de Ford en Hermosillo, Sonora.

    “Evaluaremos el impacto que tenga la cancelación de la planta, por lo pronto se mantiene el proyecto de construcción de la planta de BMW, que sería la primera de esa automotriz en América Latina y representa una inversión de 1,000 millones de dólares”, recordó Hernández, y puntualizó que la firma toma en cuenta varios factores para realizar cambios en sus perspectivas.

    El pasado 9 de diciembre, Fitch se sumó al resto de calificadoras que revisaron la perspectiva crediticia de México desde estable a negativa, con lo cual advierte que la nota del país BBB+, podría ser rebajada en un plazo de 12 a 24 meses.

    En su momento, Fitch argumentó el bajo crecimiento de la economía mexicana, el enorme desafío de reducir la carga de endeudamiento público y la victoria de Donald Trump, que trajo consigo incertidumbre y volatilidad, como factores para tomar esta medida.

    La decisión de Ford de eliminar una inversión de 1,600 millones de dólares de México “incrementa estos riesgos”, dijo Hernández, “pero ya en su momento la calificadora lo ponderará junto con otros factores y tomará una decisión”.

    En abril de 2015, Ford anunció una inversión por 2,500 millones de dólares para ampliar sus operaciones en México. Alrededor de 1,300 mdd se destinaron para la ampliación de su fábrica de motores en Chihuahua. El resto, para la construcción de una planta de transmisiones en Guanajuato.

    En noviembre, el director de comunicación de Ford México, Sebastián Trotta, dijo a EconomiaHoy.mx que los planes de inversión de la automotriz se mantenían en el país, pese al triunfo de Donald Trump y una posible renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC).

    Trotta detalló que en Chihuahua Ford trabaja en la ampliación de su fábrica de motores, proyecto que se inaugurará este año. Mientras que en Irapuato se construye una planta de transmisiones que también podría inaugurarse en 2017.

    En septiembre, Mark Fields, CEO de Ford Motor Company anunciaba que durante los próximos dos a tres años mudarían toda la producción de autos pequeños a México, fuera de Estados Unidos,

    Los vehículos que fabrica Ford en México se exportan al mercado de Estados Unidos, Canadá, China, Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay y Corea del Sur.

    En 2016, la industria automotriz, concretó y anunció inversiones en cinco nuevas plantas de producción de vehículos por 7,600 millones de dólares. Fabricó 3.45 millones de unidades; exportó 2.76 millones de vehículos y, en el mercado interno, 1.6 millones de automotores.

    México recibió nuevas inversiones para la producción de vehículos Premium con 1,000 millones de dólares para la construcción de la planta de BMW en San Luis Potosí, que iniciará operaciones en 2019 con la fabricación del sedán Serie 3.

    En Aguascalientes, en la planta Compas, se invirtieron 1,000 millones de dólares para la producción de vehículos Infiniti a partir de este 2017 a través de la alianza Renault-Nissan y Daimler. Con una inversión de 1,300 millones de dólares, Audi inauguró el 30 de septiembre del 2016 su planta en la que fabricará la SUV Q5 San José Chiapa, Puebla.

    Toyota colocó la primera piedra de su primera planta de vehículos ligeros en México, en cuya construcción en Apaseo el Grande, Guanajuato, invertirá 1,000 millones de dólares para producir el emblemático Corolla a partir del año 2019.

    La coreana Kia Motors inició en mayo la producción de su vehículo Forte que en noviembre fabricó 100,000 unidades. Su planta de producción en Pesquería, Nuevo León, implicó una inversión de 3,000 millones de dólares.

    En el caso de Kia Motors, la automotriz anunció que a partir del 15 de enero de 2017 iniciará la fabricación de su modelo Río en México y pasó de un objetivo en fabricación de 300,000 vehículos en los siguientes años a 400,000 vehículos anuales en la planta en México. Nissan también ha apostado por México para la producción del nuevo crossover Kicks con una inversión de 150 millones de dólares en Aguascalientes. Su producción inició en agosto del 2016.
    economiahoy/r3