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    Con todo y las redefiniciones al comercio exterior que intentará el Gobierno de Enrique Peña Nieto en lo que resta de este sexenio, lo de ganar, ganar, puede esperar para otros momentos.

    Más allá de declaraciones en positivo, lo cierto es que con Donald Trump al frente del Gobierno estadounidense, no se tiene certeza de que se logre continuar la estrategia de intercambio sobre todo comercial entre nuestro país y el vecino del norte, como regularmente se ha venido dando y en esa misma dirección, por lo que no son pocos quienes advierten que mientras se redefine, gestiona y consolida la actividad comercial exterior, es tiempo de reinvertir y hasta de frenar para algunos; por lo que lo de ganar, ganar está muy lejos de lograrse en los dos últimos años de Administración Peña Nieto.

    El que hecho de que el aún gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Cartens, declare de manera unilateral el aviso de que se baja del “barco”, es una de las señales más importantes de que la situación en términos de liquidez para el país, no es ni siquiera posible con las fórmulas de ganar, ganar de los cercanos al presidente de México y quienes le advierten una y otra vez, que no son ellos, sino la situación mundial global.

    El Banxico es ahora una entidad autónoma de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) pero al dejarla Carstens en el próximo mes de julio como anunció, lo que de facto ya se dio, es entregar su manejo desde ya, a los designios de Hacienda.

    Al señor de los catarritos, gripes, vendavales y hasta tormentas financieras, se le hace más fácil dejar su trabajo por su propia conveniencia personalísima, como él mismo argumenta, que rendir cuentas a los mexicanos y terminar un encargo que en estricto sentido, debe ser irrenunciable a menos que medien situaciones de fuerza mayor.

    Es cierto que Carstens no es indispensable, pero mientras nuestra moneda el peso se volatiliza hasta por el “vuelo de una mosca”, resulta que el encargado de vigilar la estabilidad monetaria, se le ocurre ver por sus propios horizontes laborales. ¡Caray!

    Peña Nieto no puede ganar ya con un equipo desmembrado, desunido y sobre todo lleno de subgrupos en busca de proyectos transexenales distintos.

    Acta Divina… “No era mi intención generar inquietud, ni estrés”: Agustín Carstens, gobernador de Banxico.

    Para advertir… Pero sí es su intención ahorcar aún más al gobierno de Peña Nieto.

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