*

DigitAllPost 2016©
Todos los derechos reservados

Contacto

    El evento hubiera pasado casi desapercibido, sin mucho que comentar, se trataba de un acto de los muchos a los que nos tiene acostumbrados el presidente Enrique Peña Nieto, era la entrega de manera simbólica de los primeros prerregistros, de los seis mil que serán, del programa de Seguro de Vida para Jefas de Familia. Se trata de una estrategia que permitirá apoyar a hijos e hijas que hayan perdido a su madre y que les permitirá garantizar sus estudios hasta la universidad, siempre y cuando acrediten que siguen estudiando.

    La ceremonia se llevó a cabo en la sede de la Policía Federal en Iztapalapa y en la misma el presidente dio instrucciones al director general del ISSSTE, José Reyes Baeza, para que se dé acceso inmediato a mujeres policías madres de familia a créditos personales por hasta 70 mil pesos y agilizarles en el FOVISSSTE los trámites para un crédito de vivienda. En el acto acompañaron al mandatario los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de Salud, José Narro Robles y el de Desarrollo Social, José Antonio Meade.

    Todo había transcurrido en la más absoluta normalidad para este tipo de eventos, hasta que el secretario de Desarrollo social hizo uso de la palabra para felicitar a las servidoras públicas madres de familia que  se integraban al Seguro de Vida para Jefas de familia. En principio hizo un reconocimiento a lo mucho que desde el servicio público hacen por sus familias, por sus comunidades y por todo el país. Pero más adelante manifestó que hay un orgullo muy especial por la labor que realizan los colaboradores del presidente en muy diversos frentes. Describió la forma en que él percibía el orgullo que Peña Nieto sentía cuando sus colaboradores cumplían con su deber en forma eficiente y mencionó sin hacerlo por sus nombres a los secretarios de Gobernación, al de Hacienda, al de Agricultura, de Salud y por no dejarlo pasar casi subliminalmente a él mismo. Lo que hizo interesante a las palabras de Meade fue que se refirió a los que suenan para la grande en el 2018 y entre ellos se incluyó.

    Meade se agrega a quienes han aprovechado las nuevas reglas fijadas por el propio presidente Peña en torno al fenómeno de la sucesión presidencial, en el que se acabo aquello de que “el que se mueve no sale en la foto”. En efecto, fue el propio Primer Mandatario de la Nación quién afirmo, durante una entrevista periodística reciente, que los tiempos eran diferentes y ahora había que “ser visto” y enseñar sus cualidades y atributos, es decir, ya no jugar al “tapado” sino entrarle al asunto aunque dentro de las reglas no escritas del sistema priista.

    José Antonio Meade Kuribreña es un personaje que a pesar de su muy amplia y distinguida carrera en el servicio público no es muy conocido por la clase política nacional de “a pie”. Es quizás hasta ahora que ocupa la Secretaria de Desarrollo que su nombre sea identificado como uno de los principales protagonistas de la “polaca mexicana”. Meade es hijo de un distinguido economista, Dionisio Meade, que ha ocupado importantes cargos en la administración pública, en el Banco de México y en Hacienda, también  ha sido diputado por el PRI, entre otras cosas, y siempre ha sido reconocido por su talento y preparación. Actualmente es el presidente de la Fundación UNAM desde donde desarrolla una importantísima función para nuestra máxima casa de estudios. Pepe, como le gusta que le llamen al secretario, tiene una vida académica y profesional envidiable: licenciado en Economía por el ITAM donde obtuvo mención honorifica, licenciado en Derecho por la UNAM y, posteriormente, obtuvo el doctorado en Economía por la muy prestigiada Universidad de Yale.

    Su paso por el gobierno ha sido impresionante para su edad: alto funcionario de la Comisión del Sistema de Ahorro para el Retiro, director general de Banca y Ahorro de la SHCP, director general de Financiera Rural, subsecretario de Ingresos de Hacienda, secretario de Energía y secretario de Hacienda. Todos estos cargos, salvo el de la Comisión para el Ahorro, con gobiernos panistas y sin ser militante de ese partido.

    El presidente Peña Nieto, al tomar posesión de la Presidencia de La República, lo designó secretario de Relaciones Exteriores. Se dice que fue la influencia de su amigo Luis Videgaray la que le consiguió el cargo, pero también es sabido que el presidente lo conocía y tenía una magnífica opinión de él. En este cargo sorprendió por su acertada labor, ya que carecía de experiencia en la materia. Sus buenos resultados le permitieron obtener un asenso en su perfil político al ser nombrado secretario de Desarrollo Social. Desde ahí no ha parado en sus nuevas funciones recorriendo la geografía nacional y dándose baños de pueblo al tiempo que ha tendido puentes políticos con los gobernadores estatales de todos los colores. Se ha rodeado de colaboradores con experiencia política, en donde destaca la presencia de José Ramón Martel un excelente operador con muchas horas de vuelo y con reputación de eficaz y conocedor del sistema.

    Lo que queda claro es que Meade ya se subió con toda precisión al escenario de la sucesión presidencial, aprovechando las nuevas reglas de Peña Nieto. Algunos van a cuestionar su militancia partidista dentro del PRI, pero habría que recordarles que la última Asamblea Nacional del tricolor eliminó los famosos candados que le hubieran impedido aspirar a la candidatura. Así que ¡aguas ahí viene Meade!

    Punto y Raya… Causo especulación la ausencia de Miguel Ángel Mancera en el acto que se anunciaron nuevas medidas para el Hoy No Circula. ¿O no lo invitaron?—–Entrón y seguro de lo que está haciendo se ha visto Aurelio Nuño Mayer con los maistros de la Coordinadora y con los líderes estudiantiles del Politécnico ; sin embargo el trato que les ha dado ha sido, como debe ser, diferente…..El anuncio de que Vicente Fox tendrá su propio espacio en Milenio Televisión, nos puso nerviosos al especular de que temas va a hablar. Ojalá no vaya a criticar algo y luego pida perdón, como en el caso de Donald Trump.  ¡Ah que don Vicente! Genio y figura.

    jcrh