*

DigitAllPost 2016©
Todos los derechos reservados

Contacto

    ILLINOIS, ESTADOS UNIDOS.- Un vino sin alcohol, hecho a base de frutos rojos, podría ayudar el control de pacientes con diabetes. El desarrollo y la investigación de este vino, es dirigida por la científica mexicana Elvira González de Mejía en la Universidad de Illinois en Estados Unidos.

    Integrantes del Departamento de Ciencias de Alimentos y Nutrición Humana de dicha casa de estudios, determinaron que el vino elaborado con zarzamoras y arándanos fermentados tiene un potente efecto antioxidante, antiinflamatorio, controla los niveles de glucosa en sangre y además inhibe la concentración de grasas.

    Productores de vino de Illinois  se acercaron al grupo de investigación buscando soluciones para algunos problemas en su producción. Asimismo se mostraron interesados por crear un vino especial para personas diabéticas a base de frutos rojos, que pudiera además tener un valor agregado.

    Frutos como fresas, frambuesas, arándanos y zarzamoras, son ricos en compuestos fenólicos como antocianinas y proantocianidinas, los cuales son conocidos por tener un efecto antioxidante, antiinflamatorio y de regulación de glucosa en la sangre, entre otros. Estas propiedades se vieron potenciadas en la bebida, la cual está formada por una concentración 70 por ciento zarzamora y 30 por ciento arándano.

    El organismo produce una enzima llamada dipeptidil peptidasa-4 (DPP4), la cual inhibe las hormonas que estimulan la producción de insulina, provocando que no se pueda regresar a los niveles normales de glucosa.

    “Eso es grave porque entonces se empieza a acumular la glucosa en la sangre y tenemos un paciente con diabetes. Tenemos que buscar terapias que puedan inhibir esta enzima DPP4 para que las hormonas estén activas”.

    Para comprobar si es que un vino a base de zarzamoras y arándanos sin alcohol podría aumentar el potencial de los compuestos fenólicos de los frutos rojos y reducir marcadores de diabetes, se hicieron pruebas in vitro, bioquímicas e in vivo, esta última en ratones. Durante esta prueba, los grupos de ratones fueron alimentados con una dieta alta en grasas y se les dieron bebidas específicas: un grupo solo podía consumir agua, otro un medicamento comercial para el tratamiento de diabetes y otros grupos fueron dotados del vino como único líquido.

    En el caso del vino, el equipo de investigación separó el vino desalcoholizado en fracciones ricas en antocianinas y proantocianidinas, a fin de entender mejor los efectos biológicos correspondientes a cada compuesto y ver si había un efecto dosis-respuesta. Además, se probaron diferentes porciones de zarzamora y arándano en la bebida, que otorgaban una mayor concentración de delfinidina y malvinidina, respectivamente.

    Tras 12 semanas de estudio, se concluyó que el grupo de ratones que solo consumió vino presentó una baja importante en peso corporal y disminución de glucosa. “Encontramos que las fracciones enriquecidas con antocianinas principalmente tienen un poder fuerte en inhibir la enzima DPP4 y también vimos que se daba la secreción de insulina”, señaló.

    Hay que destacar, que esta bebida no es un reemplazo para las terapias actuales, sino más bien un complemento. Por el momento, se preparan nuevos estudios para determinar la compatibilidad con otros medicamentos en el cuerpo.

    Estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), indican que en Canadá, Estados Unidos y México, viven 39 millones de personas con diabetes tipo 2. Por lo que respecta a nuestro país, a prevalencia es de 9.1 por ciento.

    México, con ventas por más de mil 500 millones de dólares por venta de frutos o bayas, se coloca como tercer productor a nivel mundial, solo por debajo de Estados Unidos y Rusia. Por lo que puede jugar un papel importante en el desarrollo de este nuevo producto.

    Las principales zonas de producción son los estados de Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Baja California y Colima.

    con información de la Universidad de Illinois

    jcrh