
TOKIO, Japón.- Hiroaki Nakazawa director de la red japonesa de la red japonesa de bancos de piel hace un llamado a elevar las donaciones además de recurrir a la piel artificial para superar la falta de donadores; este problema no ocurre en Estados unidos o Europa.
Explica que la piel donada se emplea como cubierta protectora temporal en pacientes que han sufrido quemaduras graves, a fin de protegerlos de infecciones y permitiendo a su propio tejido recuperarse.
En un paciente quemado, la falta de sustitución de la piel afectada puede llevar a infecciones bacteriales en todo el cuerpo, además de que aumenta la evaporación de fluidos. Las infecciones y la evaporación pueden propiciar la muerte por la rápida caída de la presión sanguínea, el envenenamiento de la sangre o una falla múltiple de órganos.
La piel donada es rechazada por el propio organismo receptor luego de algunas semanas, y se requiere entonces un traspalante de la piel del propio paciente.
En Japón solo hubo una donación de piel el año pasado, mientras que de 2007 a 2012 hubo de 20 a 40 por año, pero ya para 2015 se registraron solo cinco, detalla un despacho de la agecia Kyodo.
La red japonesa de bancos de piel se creó en 2004 y está integrada a la fecha por 82 instituciones. La piel, el órgano más extenso en el ser humano, puede ser objeto de donación como el corazón, el hígado o los ojos, pero la gente sabe poco de ella aún.
Por su parte Hiroto Ikeda, profesor en medicina de emergencia en la Universidad Teikyo, dijo que la opción es la piel artificial, pero aunque tiene alta calidad, aún no es tan funcional como la humana.
Un seguimiento de casos de personas quemadas ocurridos entre 1983 y 2000, mostró que la tasa de superviviencia es más alta entre quienes recibieron implantes de piel donada que entre quienes no tuvieron esa oportunidad.
Los efectos más significativos suceden entre quienes sufrieron quemaduras que afectan del 40%º al 69% del cuerpo, precisó por su parte la Tokyo Burn Unit Association.
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