
El sistema judicial de Los Ángeles, California, anunció recientemente que rechazará colaborar con agentes de migración para deportar a inmigrantes indocumentados en esta ciudad, así lo anunció el jefe del Departamento de Policía de esta ciudad, Charlie Beck.
«De ninguna manera se sumará a posibles lineamientos que pretende imponer el presidente electo Donald Trump para deportar a millones de indocumentados», comentó Charlie Beck.
El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD por sus siglas en inglés), reafirmó que continuará con sus políticas migratorias, mismas que han mantenido desde hace décadas; las cuales respetan la estancia de los migrantes en la segunda ciudad de mayor habla hispana en el mundo. La cifra de migrantes indocumentados latinos actualmente rebasa a los dos millones. Así, LAPD tiene prohibido a sus agentes detener a una persona si se sospecha que está como indocumentada en el país.
En Los Ángeles, desde 1979, existe la Orden Especial 40 que prohíbe a la policía detener por el perfil de apariencia de indocumentado.
“De ninguna manera pretendo hacer ningún cambio en las directrices en el desempeño con nuestros agentes de la policía en este asunto porque ese no es nuestro trabajo”, señaló el jefe policiaco.
“Si desde el primer día, como presidente, vemos algo que es hostil a nuestra gente, a nuestra ciudad, malo para nuestra economía, para nuestra seguridad, hablaremos y actuaremos“, advirtió por otro lado el alcalde Eric Garcetti. (NTMX)
De acuerdo al periódico El economista, entre el 2009 y el 2014, las personas que emigraron a Estados Unidos nacieron, principalmente, en la Ciudad de México (10.5%), Michoacán (9.7%) y Guanajuato (9.5%).