IRAK.- Milicias iraquíes chiíes dijeron el sábado que habían lanzado una ofensiva al oeste de Mosul, una operación que estrecharía el cerco al bastión del Estado Islámico en Irak pero aumentaría las tensiones en una región mayoritariamente suní.
La batalla de Mosul podría ser la mayor en 13 años de agitación iniciada en Irak por la invasión liderada por EEUU en 2003, que derrocó al ex presidente Saddam Hussein, un musulmán suní, y llevó a la mayoría chií del país al poder.
Un portavoz de las milicias chiíes, conocidas como las fuerzas Hashid Shaabi (Movilización Popular), dijo que miles de combatientes «iniciaron operaciones esta mañana para limpiar el semillero del Daesh (Estado Islámico) de las partes occidentales de Mosul».
La ciudad es la más grande en manos del grupo ultra conservador suní Estado Islámico y su pérdida supondría una derrota efectiva en Irak, dos años después de que su líder Abu Bakr al-Baghdadi declarase un califato en las zonas que controlaba en Irak y Siria.
Las milicias chiíes aspiran a reconquistar pueblos al oeste de Mosul y alcanzar la ciudad de Tal Afar, a unos 55 kilómetros de la ciudad, dijo el portavoz de Hashid. Su meta es cortar cualquier opción de retirada de los insurgentes del Estado Islámico a la vecina Siria o la entrada de cualquier refuerzo para la defensa en Mosul.
Paramilitares apoyados por Irán llevan armamento adicional a la campaña, que partió hace dos semanas para recuperar la segunda ciudad más grande de Irak de manos del grupo yihadista. Soldados y fuerzas de seguridad iraquíes y combatientes peshmerga kurdos avanzado en los últimos 12 días por los frentes del sur, este y noroeste de Mosul, en la que aún habitan 1,5 millones de personas.
La ONU ha advertido de una crisis humanitaria y un potencial éxodo de refugiados de Mosul. Habitantes de las afueras de la ciudad han dicho a Reuters que mujeres y niños están siendo forzados a caminar como escudos humanos junto a combatientes del Estado Islámico que se retiraban de sus posiciones.
Fuentes militares iraquíes y occidentales dicen que había un debate sobre si sellar o no el flanco oeste de Mosul. Dejarlo abierto ofrecería al Estado Islámico una oportunidad para retirarse, pero evitaría potencialmente a los residentes un combate final devastador en el interior de la ciudad.
con información de agencias
jcrh