
Canadá y México defendieron este martes que la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) junto con Estados Unidos sea trilateral pese a las diferencias particulares que cada país tenga con Washington.
El secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, declaró la semana pasada que la Casa Blanca todavía no ha decidido si encarará las conversaciones de forma individual con cada socio o conjuntamente.
«El TLCAN es un acuerdo trilateral. Canadá siente que es un tema de sentido común. El TLCAN tiene que ser modernizado solo con el acuerdo de los tres miembros», explicó la ministra de Relaciones Exteriores canadiense, Chrystia Freeland, durante un panel con su homólogo mexicano, Luis Videgaray, organizado por la institución estadounidense Consejo de las Américas en Ciudad de México.
La diplomática canadiense reconoció que hay conflictos entre su país y Estados Unidos, como el de la madera para construcción, a la que Washington ya le aplicó aranceles para su importación.
La misma suerte puede correr el azúcar mexicano si ambos países no alcanzan un acuerdo antes del 5 de junio.
Los asuntos bilaterales «no son necesariamente una parte importante del TLCAN, pero quiero ser muy clara que para llegar a un acuerdo trilateral necesitas tener una negociación trilateral», reiteró Freeland.
Videgaray coincidió en que la conversación debe incluir a los tres socios. «Hacer cualquier cosa distinta sería una oportunidad perdida, porque ya tenemos una región integrada e intentar tener tres acuerdos distintos en lugar de uno, puede no ser la forma más eficiente», señaló.
México, Estados Unidos y Canadá se preparan para revisar este acuerdo vigente desde 1994, después de que Washington informara la semana pasada a su Congreso de su voluntad de modificarlo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, acusa al TLCAN de provocar fugas de empleo en su país.
El pacto comercial ha permitido un aumento de más de 400% en las exportaciones de México a Estados unidos, su mayor socio comercial.
Videgaray puntualizó por otro lado que México busca una relación equilibrada con su mayor socio comercial.
«No es solo sobre tener un tratado comercial, sino también tener una estrategia distinta para combatir problemas como el crimen organizado, donde deberíamos dejar de jugar el juego de las culpas», declaró.