hace 9 años
Según el estudio el mandatario tiene una personalidad que presenta “signos clásicos” de tener problemas psicológicos, particularmente, “narcisismo maligno”. Por otro lado, también destacan aspectos tales como degradar, ridiculizar y disminuir a sus rivales; promover una cultura de “hombre fuerte” haciendo referencia al miedo y a la ira; prometer que resolverá los problemas con solo confiar en él; no disculparse ni admitir errores; usar como “chivo expiatorio” y amenazar con segregar a inmigrantes y minorías religiosas.