hace 10 años
Según el estudio el mandatario tiene una personalidad que presenta “signos clásicos” de tener problemas psicológicos, particularmente, “narcisismo maligno”. Por otro lado, también destacan aspectos tales como degradar, ridiculizar y disminuir a sus rivales; promover una cultura de “hombre fuerte” haciendo referencia al miedo y a la ira; prometer que resolverá los problemas con solo confiar en él; no disculparse ni admitir errores; usar como “chivo expiatorio” y amenazar con segregar a inmigrantes y minorías religiosas.