
* Por el valor de su «nopor» pide una fuerte indemnización
La vida no iba muy bien para un hombre de Michigan, Estados Unidos.
En el año 2016 se divorció de su esposa y en la necesidad, acudió a sus padres pues no tenía dónde vivir.
Los señores, como era de esperarse, le abrieron la puerta.
Sin embargo, acordaron que para quedarse ahí, en vez de alquiler, debería hacer labores domésticas.
Pasaron algunos meses y el hijo comenzó a tener problemas con sus padres.
La situación llegó a tal grado de tensión que en agosto del 2017, los señores le pidieron al hijo que se fuera de casa otra vez.
Y es que habían tenido una discusión familiar en la que incluso tuvo que intervenir la policía.
Fuego
Para noviembre del 2017, los padres decidieron visitar a su hijo, pues ya tenía un nuevo hogar.
De paso, aprovecharon para entregarle algunas pertenencias que había dejado en casa mientras vivía con ellos.
Todo iba bien, pero poco después el hombre se percató de que faltaba algo: su colección de pornografía.
Eran 12 cajas repletas de cintas para adultos.
Por ello, llamó a la policía y después intentó demandar a sus padres, aunque el fiscal rechazó los cargos.
A un mes de lo sucedido, el hombre contactó a su papá para preguntarle por sus pertenencias.
Sin embargo, el progenitor dijo que destruyó todo el porno «por la salud mental» de su retoño.
Además, detalló que su hijo fue expulsado en secundaria y en la universidad por vender material pornográfico a sus compañeros.
Lucha
El joven volvió a la carga de forma legal contra sus padres.
Según Fox News, declaró que la colección «nopor» tenía un valor aproximado de 29 mil dólares.
Por ello, ahora pide una indemnización de 86 mil dólares por una acción «vengativa».
Vale la pena decir que, al tratarse de un caso civil, los involucrados mantienen el anonimato.
Imagen: Especial