Pueblos fantasmas mexicanos; el turismo que no conocías : Digitall Post
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* En México existen antiguos asentamientos humanos que fueron abandonados y que hoy se han convertido en atractivos destinos turísticos, en una ruta de pueblos fantasmas mexicanos

 

Dentro de la amplia gama de atractivos turísticos con los que cuenta México están los pueblos fantasmas, antiguos asentamientos humanos que fueron abandonados y que aún conservan rastros de su pasado, los cuales se pueden visitar en familia o amigos, señala ClickBus.

La plataforma de venta de boletos de autobús señala que México cuenta con atractivos turísticos para todos los gustos: desde playas y lugares soleados, hasta montañas y destinos para los aficionados a las aventuras, y dentro de esa gama de posibilidades están los llamados pueblos fantasmas.

Basta con recorrer estos sitios para que te transporten a otra época y permiten vivir experiencias poco cotidianas, destaca en un comunicado.

Para los aficionados a la aventura recomienda visitar cinco pueblos fantasmas en el país: Minesbalam, Yucatán; Ojuela, Durango; Guerrero Viejo, Tamaulipas; San Juan Parangaricutiro, Michoacán; y Noria San Pantaleón, Zacatecas. 

Explica que en Minesbalam, Yucatán, un lugar ideal para las experiencias paranormales. Es un pueblo abandonado por sus habitantes sin que haya mucha información. Se dice que en este sitio ronda el espíritu de un niño llamado Julian, quien fue habitante de la localidad, y también se habla de un monje que por las noches aparece en el techo de la iglesia.

Ojuela, Durango, es un pueblo abandonado que se encuentra entre dos cerros, donde tiempos pasados funcionaba la mina Santa Rita, de donde se extraía oro, plata, zinc y magnesio, y estaban las casas de los trabajadores, y el sitio fue abandonado debido a que la mina se inundó parcialmente.

Agrega que en 1892 se construyó un puente colgante de 318 metros de largo y 1.80 metros de ancho, el cual está sobre un barranco de 95 metros de profundidad, puente que conecta con los túneles de la mina, éste se puede recorrer para conocer las condiciones en las que trabajaban los mineros.

También está Guerrero Viejo, un sitio que desde 1950 se quedó sin habitantes debido a que se inauguró la presa Falcón, proyecto conjunto con Estados Unidos, el cual inundó el lugar, ahora llamado Guerrero Viejo situado en Tamaulipas.

“El lugar cuenta con un parque recreativo en donde puedes acampar, practicar pesca deportiva, natación, esquí acuático y senderismo. Si deseas visitar Guerrero Viejo, planea tu visita con anticipación, pues sólo se permite la entrada cuando la presa tiene embalses bajos”, apunta.

En tanto, en Michoacán se encuentra San Juan Parangaricutiro, pueblo que tras la erupción del volcán Paricutín en 1943 quedo sumergido bajo la lava, y lo único que se mantiene de pie es la iglesia del viejo sitio, único vestigio, que para llegar a ella se tiene que escalar y así los habitantes del Nuevo San Juan podrán dar su explicación de lo que paso.

Y finalmente está la Noria San Pantaleón, Zacatecas, pueblo que fuera muy importante en la época colonial, y a pesar de que aún cuenta con 52 habitantes, es considerado un pueblo fantasma debido a la poca actividad del lugar, así como por sus numerosas calles y casas abandonadas.

Refiere que el mayor atractivo turístico son las llamadas “Pirámides de San Pantaleón”, que son tres montañas de desechos mineros acumulados al paso de los años.

De acuerdo con ClickBus, todos los pueblos fantasmas tienen sus peculiaridades, elegir uno dependerá de los gustos de los viajeros, sin embargo, las experiencias vividas serán incomparables a cualquier otro destino.

 

Información: Notimex    Imagen: Facebook

 

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