Claudia denunció violación de marino e indiferencia de Semar : Digitall Post
Justicia Marino mujer semar

Claudia denunció violación de marino e indiferencia de Semar

Francisco Chávez

Por: Francisco Chávez

hace 3 semanas

Claudia denunció violación de marino e indiferencia de Semar

Imagen: @SEMARMX

  • El militar declaró que ella gusta de actos sadomasoquistas

Acusa Claudia a marino de violación y a instituciones de dejarla sola

Claudia es una mujer de 37 años y asegura que fue violada por un marino, pero no sólo sufrió el abuso sino además debió ver cómo ni la Semar armada ni la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México le brindaron apoyo.

Tampoco encontró ayuda en el ministerio público de Coyoacán ni en el juzgado cívico de Miguel Ángel de Quevedo.

El colmo fue cuando policías capitalinos la pusieron cara a cara con su agresor quien, con incisivo cinismo, empezó a decirle que sabía que ella había disfrutado el acto sexual.

Escena que los uniformados presenciaban con morbo y gracia: “Ahora sí te pasaste, amigo”, le decían al marino, y a la mujer: “Si quieres cachetéatelo aquí delante de nosotros”.

“¿Yo, mujer, debo vivir con miedo porque tuve la mala suerte de que me acosara un militar y entonces por eso yo no voy a obtener justicia?”, cuestiona y empieza el relato de los hechos:

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La historia

El 9 de junio de 2018, Claudia estaba en casa cuando sonó el timbre de la puerta.

Al abrir se topó con su acosador, un cabo que era su alumno en el Centro de Estudios Navales de la Marina, en la alcaldía Coyoacán, donde ella impartía clases de inglés.

“¿Qué hace aquí?, ¿cómo consiguió mi dirección?, ¿qué hora es?”…

Él empezó a implorar: “Por favor, déjame hablar contigo, te lo pido por mis hijas, no me puedo quedar sin trabajo”.

Días antes, el cabo había compartido en un chat de alumnos del curso de inglés, un mensaje donde afirmaba haber tenido relaciones sexuales con la maestra y ahora intentaba, supuestamente, aclarar lo sucedido.

En medio del desconcierto, Claudia permitió al marino ingresar a su domicilio. Pero apenas cruzó la puerta e intentó presionarla para que tuvieran relaciones sexuales.

“Cuando yo le permito la entrada, cambió totalmente. Me dijo que no gritara, que no hiciera ninguna estupidez porque si no las cosas se iban a poner muy difíciles para mí”, relata Claudia, entre sollozos.

La maestra de inglés confiesa que la violación sexual se consumó en su habitación y que él fue muy agresivo.

“Recuerdo que él me tomó fotos y además recuerdo que me dolía mucho la cabeza y sí sentía que tenía como chichones”, dijo.

En la declaración ministerial, el acusado sí se ubica en el lugar de los hechos. Asegura que el acto sexual fue consensuado y que la brutalidad que ejerció se debe a que Claudia gusta de actos sadomasoquistas.

El juez de control determinó no vincularlo a proceso por violación.

Jugó a favor del sujeto una valoración psicológica practicada a Claudia. Concluyeron que el enojo que experimentó tras la supuesta violación no corresponde con la conducta típica de una víctima de este tipo violencia.

La defensa de Claudia, del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, impugna el fallo porque “no se juzgó con perspectiva de género”.

Lo mismo que la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas. Ahí determinaron no acción penal contra el marino por hostigamiento sexual.

La Fiscalía concluyó que el marino no tenía una posición jerárquica laboral sobre Claudia porque ella era su maestra, y desestimó la denuncia.